Menu
Banner Principal Institucional 8 Sentimientos que Cristo Pascua y banderín Resurrección

Viernes Santo 14 de abril de 1933

Crónicas y Recuerdos Del Santo Cristo Yacente Del Calvario De La Nueva Guatemala De La Asunción

Viernes Santo 14 de abril de 1933

Señor Sepultado del Calvario

Evidencia material de la procesión de este año lo constituye el turno para cargar en la procesión de Santo Entierro donde figura un foto impreso con la imagen del Señor Sepultado en su urna, notándose el piso policromado y al fondo un grueso pilar de madera, detalles que hacen evidente que la fotografía fue tomada antes del traslado de la escultura del Señor al nuevo templo estrenado en 1932. (Turno cargado por el devoto Alejandro C. Morán, quizá rotulado equivocadamente del nombre Alejandro Morales).

Señor Sepultado del Calvario

En 1937 fue inaugurado en el lado Este de la iglesia del nuevo Calvario, el ahora histórico edificio de la Tipografía Nacional, creado en un estilo ecléctico que no rompe el dialogo arquitectónico con el neogótico del templo del calvario, separados únicamente por la estrecha 6 avenida "A" que contrastaba con la amplitud de la 18 calle que cruzada por un arriate en el que crecieron posteriormente árboles, servía de vistoso marco al lugar, favoreciendo la salida de la procesión de Viernes, que podía ser contemplada cómodamente por multitudes de devotos, mientras dicho edificio aún sirve de imponente fondo, cuando en el aire se deja escuchar desde aquellos ya lejanos Viernes Santos, la sentida marcha El ha muerto.

Fotografía del edificio de la Tipografía Nacional donde podemos apreciar el arriate y la amplitud de la 18 calle que daba lugar a la gente para apreciar el paso de la procesión del Santo Entierro de la iglesia del Calvario a la que sirve de esplendido fondo a al paso de la procesión de Velación del año 1991. (Fotografías Estudio Biener y anónima).

En aquellos años la 18 calle de la zona 1, pasó a convertirse en un exclusivo sitio de modernas oficinas, comercios y edificios de departamentos que convivían en una zona de gran pujanza que agrandó el ahora Centro Histórico de la Nueva Guatemala de la Asunción.

Esta área de la ciudad rivalizaba en limpieza y brillo con el parque Central, el Palacio Nacional, el Palacio de Correos, el Palacio de la Policía Nacional, el edificio que albergaba las oficinas de Sanidad Pública, -áreas en construcción- que refulgían, haciendo un digno marco para las conmemoraciones cívicas, militares y religiosas que unían por medio de sus manifestaciones a los guatemaltecos. En este contexto la procesión del Señor Sepultado del Calvario no pasaba en aquellos años frente a la Catedral Metropolitana porque en su estación de Viernes Santo contaba con sobrado espacio de ornato, limpieza y vecindario para realizarse, dejando suficiente lugar para otros desfiles sacros que se llevaban a cabo el mismo día bajo la misma devoción, debemos recordar que los trayectos de las procesiones que se consideraban larguísimos no excedían de cincuenta turnos.

Señor Sepultado del Calvario

La ciudad cuyos edificios principales estaban localizados en el ahora llamado Centro Histórico, era llamada en aquellos años dorados por las circunstancias anteriormente mencionadas "La tacita de plata", que todos sus vecinos cuidaban y pulían, era muy frecuente ver a los mismos, todas las mañanas limpiando el frente de sus casas para contribuir en alguna medida al ornato citadino, mientras cuadrillas de trabajadores eran destacados al mantenimiento de calles, parques y alamedas. Eran los tiempos en que los viejos barrios de la Nueva Guatemala, rivalizaban por ser cada uno de ellos, el más pulido y el mejor lugar para vivir.

En este contexto de vida, las fiestas religiosas tradicionales daban un toque de cohesión social a sus habitantes que compartían horas felices preparando los adornos para el paso de las procesiones, realizando vistosas alfombras mientras las abuelas preparaban exquisitos platillos tradicionales que se degustaban con tales motivos de convivencia social, una generación enseñaba a otra los secretos de la altarería, la confección de flores artificiales, el hacer ropajes para las demás personas y las esculturas de su devoción, las cortinas que adornaban las iglesias y los frentes de las casas, a diseñar y ejecutar las alfombras que se hacían con productos de la tierra como hojas flores, frutos y aserrín.

Señor Sepultado del Calvario

El barrio del Calvario y la Hermandad del Señor Sepultado, vivieron entonces grandes años de apogeo en construcción del imaginario colectivo de la vida citadina tradicional en un ambiente totalmente diferente a la realidad que enfrentaría años más tarde.

Una prueba material de estas afirmaciones está constituida por el turno para cargar en la para aquellos años tradicional procesión del Santo Entierro del Calvario donde podemos apreciar que la urna donde salía la escultura del Señor Sepultado el Viernes Santo enriquecida con cuatro hermosos querubines de rostros encarnados y alas doradas con lámina de oro, así como un juego de copetes que daban mayor vistosidad al relicario que portaría la efigie sagrada, no menos interesante es el foto montaje del turno que debidamente recortada la fotografía fue colocada sobre fondo blanco para darle más vistosidad al diseño gráfico utilizado, evidencias que al ser debidamente analizadas nos acercan al funcionamiento de una hermandad moderna debidamente constituida.

Tomado del Libro Crónicas y Recuerdos Del Santo Cristo Yacente Del Calvario De La Nueva Guatemala De La Asunción Escrito por: Dr. Fernando Urquizú y Arq. Mario Ubico. Escuela de Historia - Universidad de San Carlos, CIAG.

Información adicional

  • © Historia del Arte: © Semana Santa en Línea. Prohibida la reproducción total o parcial. Todos los derechos reservados.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

volver arriba
Anuncio Principal Inferior 9 Soy Cucurucho tengo los mismos Sentimientos
Banner Principal Inferior 11 Android