Menu
Banner Principal Institucional 8 Sentimientos que Cristo Pascua y banderín Resurrección

1956 La ampliación de la iconografía e iconología de la escultura patrona de la Hermandad Cruzados de Cristo y su impacto en la devoción popular

Señor Sepultado del Calvario 1956

1956 La ampliación de la iconografía e iconología de la escultura patrona de la Hermandad Cruzados de Cristo y su impacto en la devoción popular

En el proceso de cambios del ceremonial de Viernes Santo en la iglesia del Calvario, la prioridad material la tuvo la escultura del Santo Cristo Yacente del Calvario como eje central de las actividades religiosas, que deberían ser ampliadas a la vieja liturgia de los tiempos de la dominación española, adaptando nuevamente la escultura del Santo Cristo Yacente a un Cristo de la Penitencia en Viernes Santo, presentación que se logró fácilmente agregándole goznes en los hombros como hemos referido en el enunciado anterior.

En este contexto, la escultura del Santo Cristo Yacente del Calvario hasta 1957, representaba la advocación de Cristo en el Sepulcro como escultura asociada al Séptimo Dolor de la Santísima Virgen que se interpolaba entre las capillas del Vía Crucis que se encontraban entre las iglesias de San Francisco a la iglesia del Calvario en la ciudad de Santiago de Guatemala y todas contaban con esculturas adecuadas a cada Estación que representaban, cuyo diseño fue reproducido en los pueblos más grandes del período de desarrollo de la cultura hispánica de influencia de las Ordenes de Predicadores de San Francisco o Santo Domingo como son las ciudades de Xelajú y Cobán respectivamente.

El posterior traslado y diseño de la Nueva Guatemala de la Asunción incluyó esta Vía Sacra, que estaba ubicada entre las mismas iglesias de San Francisco y el Calvario sobre la calle Real, actual 6 ª Avenida de la zona 1, en el ahora Centro Histórico capitalino.
Dichas capillas fueron desapareciendo paulatinamente después de la Reforma Liberal de 1871 y el cerro e iglesia del Calvario fueron demolidas como hemos citado oportunamente.

Estos cambios de la vida material, ahora recapitulados, unidos la necesidad de ampliación del culto religioso para atender las necesidades espirituales, ya no de un barrio, sino de una urbe en crecimiento con cada día más colonias, a los que se sumaron los antiguos pueblos aledaños transformados en ciudades dormitorios, determinaron la búsqueda de las raíces del culto para entronizarlos en una escultura que fuera símbolo del progreso material alcanzado por el pueblo.

Estos cambios en las fuerzas productivas y relaciones de producción citadinas influyeron considerablemente para que la escultura del Señor Sepultado del Calvario fuese provista de goznes en sus hombros para convertirlo cada Viernes Santo en Cristo de la Penitencia o sea una escultura propia para las ceremonias de Crucifixión, Sermón de las Siete Palabras, Descendimiento y procesión del Santo Entierro, dirigidas ya no a un barrio, sino a una urbe en desmedido crecimiento.

Señor Sepultado del Calvario 1956

El Santo Cristo Yacente del Calvario en cuyos hombros fueron colocados goznes para transformarlo en Cristo de la Penitencia como figura didáctica principal del Evangelio del día Viernes Santo. (Fotografía anónima, clásica del Señor Sepultado del Calvario.)

 

 Tomado del Libro Crónicas y Recuerdos Del Santo Cristo Yacente Del Calvario De La Nueva Guatemala De La Asunción Escrito por: Dr. Fernando Urquizú y Arq. Mario Ubico. Escuela de Historia - Universidad de San Carlos, CIAG.

Información adicional

  • © Historia del Arte: © Semana Santa en Línea. Prohibida la reproducción total o parcial. Todos los derechos reservados.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

volver arriba
Anuncio Principal Inferior 2 Difundiendo Nuestras Tradiciones
Banner Principal Inferior 11 Android